



Ritualizado y consagrado para la limpieza, purificación y armonización energética de personas, espacios y objetos, eliminando cargas densas, energías estancadas y vibraciones negativas. Indicado para restablecer el equilibrio energético ante síntomas como cansancio inexplicable, pesadez, irritabilidad, falta de claridad mental, malestar ambiental o sensación de que “todo sale mal” sin causa aparente. También recomendado después de discusiones, visitas intensas, etapas de estrés, enfermedad, insomnio o períodos de baja emocional. Asimismo, se sugiere utilizar en ambientes u objetos cuando se perciben energías cargadas o pesadas, incomodidad al permanecer o utilizarlos, tensión constante, mal clima entre personas, falta de fluidez, agotamiento en el espacio o asociación con situaciones conflictivas o etapas negativas.